Resiliencia organizacional

La “resiliencia organizacional”, ha sido definida como “la capacidad o habilidad de una organización para anticipar los eventos clave relacionados con tendencias emergentes, adaptarse constantemente al cambio y recuperarse de manera rápida después de desastres y crisis.” (Marcos & Maculay, 2008)

Después de los atentados del 11 de septiembre del 2001 a las Torres Gemelas de Nueva York, muchas cosas cambiaron en el mundo, quizás este acontecimiento, nos hizo más conscientes de los riesgos a los que estamos  expuestos día a día y no solo como personas, también como empresas.

Ese día muchas de las compañías que tenían sus oficinas allí desaparecieron completamente o se vieron tan afectadas que pasaron meses para volver a retomar sus actividades normales, pues sus principales activos, como sus colaboradores, información, infraestructura,  los registros y demás, se encontraban todos concentrados ahí y adicionalmente algunas de estas empresas carecían de mecanismos y medidas para hacer frente a una situación de tal magnitud.

Pero bueno, no pensemos en situaciones tan criticas como esa; para que una organización esté en peligro basta con ubicarnos en la cotidianeidad, en el “qué pasa si…”. Por ejemplo,  ¿Qué pasa si tenemos un corte de luz repentino, y estenos deja sin electricidad por más de 5 horas?, o , ¿Qué pasa si se daña el servidor donde están almacenados los movimientos y registros la contables de la empresa?, o ¿Qué sucedería si nuestro operador de comunicaciones nos deja sin conexión?, o ¿Qué pasaría si la empresa es víctima de un ataque cibernético?,  y no le sumemos a la cuenta los desastres naturales como terremotos, huracanes, o inundaciones, que han generado tanto en pérdidas humanas como en infraestructura en los últimos meses.

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Las preguntas de fondo son: ¿qué tan preparados estamos para afrontar estas situaciones o alguna otra?, ¿Durante cuánto tiempo es posible que la empresa se mantenga en actividad en caso de presentarse alguna de estas situaciones?, ¿Es posible que la empresa se recupere? Y ¿Cuánto tiempo sería necesario para volver a la actividad normal?

Para mitigar situaciones como esas es que las empresas necesitan anticiparse, conocer su contexto, los cambios a los que se pueden enfrentar, ser conscientes de sus capacidades organizacionales, mantener actualizadas sus estrategias y mapas de riesgos, y definir planes de continuidad de su negocio. La formulación del Plan de Continuidad de Negocios (PCN) se hace aplicando metodologías como las que sugiere ISO 22.301, que al igual que los demás modelos de gestión empresarial, nos permite planear basados en los procesos y procedimientos previamente definidos y adecuados al quehacer de la Organización y que le deben permitir poner en marcha acciones para garantizar que las funciones esenciales continúen durante y después de un evento o desastre; al planificar la Continuidad del Negocio se trata de evitar la interrupción de los servicios y operaciones claves y reestablecer el pleno funcionamiento de la manera más fácil y rápida que sea posible.

Para implementar metodologías como la propuesta en “Continuidad de Negocio”, se pueden seguir los siguientes pasos:

El resultado debe ser que se definan los planes de Continuidad y Recuperación, que son componentes clave en una empresa resiliente. Tenga en cuenta que en el Plan de Continuidad de Negocio (PCN), se establece planteando cómo la empresa puede recuperar y reiniciar las operaciones después de un evento perturbador y el Plan de Recuperación (PR), describe los pasos a seguir para recuperar y restaurar la operaciones normales de la infraestructura de TI (redes, servidores, centros de datos, sistemas operativos, aplicaciones y datos). En resumen, los planes de continuidad y recuperación, pueden ayudar a asegurar la capacidad que la empresa requiere para mantenerse operativa, independientemente de las amenazas internas y externas a su supervivencia.

Entonces, la aceptación y gestión de los riesgos, es el punto de partida para la continuidad del negocio, es ahí donde la empresa podrá desarrollar su Resiliencia Organizacional. La gestión de riesgos permitirá identificar amenazas, cuantificar impactos en todos los niveles para establecer estrategias y controles y hacer frente a los riesgos identificados. La resiliencia organizacional es una manera de enfrentar los riesgos y para conseguirla se requiere un compromiso enfocado y consiente de todos los miembros de la organización, además del apoyo financiero del Equipo de Dirección.

 

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CLAUDIA TREJOS 

 

Gerente de Operaciones en SITT